Una bebé despierta del coma después de que sus padres se negaran a desconectarla

Hay ocasiones en que el amor puede más que la razon, y más si es el amor de unos padres hacia su hija, que Seguro los puede llevar a agotar todas las posibilidades antes que redirse a la evidencia.

Los médicos habían valorado minuciosamente el caso de Marwa, una bebé de un año que llevaba dos meses en un coma inducido para intentar salvarla de un grave virus, y ya habían decidido que lo mejor para ella era desconectarla. Sin embargo, los padres consiguieron que esto no sucediera, y al despertar del coma dejó a todos sorprendidos, al mostrar que estaba mejor de lo esperado.

En septiembre se contagió de un virus muy grave

En el mes de septiembre Marwa fue hospitalizada en un hospital de Niza (Francia) afectada de un virus que le estaba causando daños neurológicos. Los medicos decidieron inducirle el coma con la intención de »desconectar» de algún modo su cerebro y evitar que siguiera inflamandose.

Dos meses después, los medicos consideraron que ya no habia mucho por hacer por la pequeña, y traspasaron a los padres la decision de cesar con los tratamientos, considerando que los daños que habia padecido la pequeña le iban a dejar graves secuelas tanto en su cerebro como en otros órganos. Según les explicaron, la niña iba a tener problemas para respirar, para comer y para desplazarse, de manera que viviría siempre dependiendo de un respirador y de otras máquinas y cuidados constantes.

Pero los padres se negaron a dar ese paso porque aún confiaban en su recuperación, y emprendieron una lucha social (iniciaron la campaña »No sin mi Marwa», con que recogieron más de 114.000 firmas), así como acciones legales para conseguir una prórroga. Los jueces fallaron a su favor y concedieron una extension de los cuidados hospitalarios de Marwa durante dos meses más.

Y Marwa despertó mejor de lo que se esperaba

Al reducir los fármacos, Marwa reaccionó como nadie esperaba (bueno, nadie excepto sus padres) , al abrir los ojos y mirarles. Los médicos no creían que lo llegara a hacer, pero abrió los ojos y les miró. Sus órganos parecían estar respondiendo bien y, según explicó el padre, cada día ve como su hija progresa un poco: »Cuando hablo con ella, ella escuchar mi voz; ella reacciona, a veces incluso sonríe».

Lo que le preparará el future es imposible saberlo, pero sí está claro que sus padres harán todo lo posible y lo imposible por hacer que su hija esté bien, esté cuidada y se sienta querida, así que desde aquí solo nos queda desearle que se mejore cuanto antes y evolucione del mejor modo posible. Ojalá pronto pueda ser la misma niña risueña que estaba destinada a ser.

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